domingo, 21 de marzo de 2010

Bachillerato Internacional

Una modalidad de Bachillerato poco conocida en nuestro país es el Bachillerato Internacional, un sistema de estudios distinto al al español y que se imparte en centros específicos de una gran cantidad de países del mundo.
Es un sistema, pues, estándar. Se imparte de igual manera en cualquier rincón del planeta donde se haya implantado y los estudiantes que lo cursan obtienen al cabo de dos años un gran beneficio a nivel académico y humano.
Por tanto, se trata de un programa de mayor calidad que el español. Centrándonos en el tema que nos ocupa, Europa, el Diploma del BI está muy reconocido en todas las grandes universidades europeas. Haberlo obtenido supone la apertura de muchas puertas a nivel de estudios universitarios, pues el estudiante que lo logra puede considerarse poseedor de unas buenas aptitudes para la educación.
Sin embargo, en España apenas si se reconoce el esfuerzo de los estudiantes que han cursado esta modalidad de Bachillerato. Se imparte en numerosos centros de España y a una gran cantidad de alumnos, pero éstos se encuentran con que para convalidarlo deben cursar más asignaturas de las contempladas en el Programa del BI pertenecientes al sistema español. De ahí que los estudiantes que queremos cursar un Bachillerato más cualificado que el que se oferta en nuestro país debemos asistir a cinco horas más de clase semanales y presentarnos tanto a los duros exámenes del Diploma como a la PAEG.
En nombre de todos los alumnos del Bachillerato Internacional en España, y de todos aquellos que lo cursarán en un futuro, me gustaría proponer que se reconociese oficialmente esta modalidad de una vez por todas, pues resulta inconcebible que sólo cinco universidades de toda España lo contemplen.

Becas en Europa

Al hablar de las oportunidades de los jóvenes en Europa, es inevitable hablar de la enorme cantidad de becas que hoy en día se ofertan en nuestro continente.
Encontramos becas a nivel regional o nacional, pero son sin duda las subvenciones que promueven los estudios en el extranjero las más interesantes, por su carácter de transmisión cultural internacional.
El rendimiento académico que de ellas se obtiene suele ser considerable, especialmente si hablamos de becas para estudiantes universitarios, pero también se desprende de estas experiencias un importante producto a nivel humano. El ejemplo más representativo es el del programa Erasmus, que se preocupa por proporcionar unos buenos estudios en cualquier rincón de Europa y del que se habla muy bien como forma de conocer otras culturas y hacer amigos más allá de las fronteras.
En España, tanto el Ministerio como muchas Cajas de Ahorros y diversas asociaciones se encargan de sufragar los gastos de miles de estudiantes que no tienen, quizá, los medios para costearse una buena educación, pero sí poseen lo más importante: unas buenas actitudes y aptitudes. Y el dinero nunca debe ser un impedimento para acceder a la cultura y un derecho básico como es la educación.
Por mi parte, considero una labor inestimable la de todos los organismos vinculados a este tipo de actividades, pero me gustaría pedir que, a nivel oficial, quizá desde el Ministerio y desde los gobiernos regionales, se promoviesen con mayor intensidad las becas a nivel internacional, por ser las más interesantes.